miércoles, septiembre 06, 2023

Libélula

La primera vez que vi a esa araña de lejos, debo admitir que movió mis líquidos cerebrales, pero no como advertencia sino, como una conexión neuronal con otra figura del pasado la cual había reforzado con un video de 4k, asumiendo que de alguna manera habría cumplido ese deseo.
Contaba con todo lo llamativo que la oscuridad pudiera ofrecer a un alma necesitada, adicta y rota; parecía ser una dosis de adrenalina de fácil asimilación y con fantasía incluida.
Era la suma de los elementos visuales lo que tejió el principio de la simulación y la volvió tan imperceptible y real a la vez, que aún quedan sesgos de confirmación que usan de vehículo a los pensamientos recurrentes. Confirmados de a poco, estos pensamientos recurrentes se convierten en el carril por el cual avanzamos, forjando gradualmente una medida verosímil de la entropía de nuestras experiencias y percepciones interpersonales que con amenidad tejemos.
En innumerables ocasiones me vi a merced de circunstancias debida, eficaz y fortuitamente calculadas con ese instinto condicionado a mi variante de cromosomas impar; parcialmente absorto pero entusiasta y confiado a lo que la mentira mas antigua de la historia me mostraba: El concepto de belleza equivocadamente asociado a la bondad.
Pasados los días, el mensaje se hizo presente con claridad y elocuencia en su dirección, eran sus hormonas llamando a la puerta de mi castillo mental queriendo atención. Con un algoritmo intencionalmente estóico evalué sin éxito pero con repaso las probabilidades de mejora del entorno. 
Como un efecto dominó, el caos tomaría el control de todo, ya que múltiples situaciones se presentaban en diversos escenarios, a diferentes niveles y en coincidencias temporales múltiples. Se requería emplear un pensamiento estructurado con programaciones automatizadas para reducir patrones predecibles pero al mismo resolver con una recurrencia cotidiana. 
Responder al llamado pudo haber sido el error más valioso de mi vida,  aunque también el mas doloroso y peligroso y perjudicial, especialmente en términos de su impacto exponencial. Hacía tiempo que mis algoritmos registraban conflicto en la sección interpersonal del código, pero aún estaba en etapa de validación.  Probablemente por eso fue mas sencillo 'parchar' con esa sensación anticipada de funcionalidad y asimilación. No obstante, la invitación de ella a la nueva red parecía llegar en el momento exacto de ruptura del ahora obsoleto código. 
Ahora la araña formaba parte de otras marcas ornamentales en una piel blanca, cálida y con un aroma a vainilla que ya no se mostraba sino, que escurría sudor encima mío que al mismo tiempo me envolvía en una sensación de oscuridad y vacío que no esperaba. Quizás el inadvertido espejismo y el hecho tratarse de una serendipica conquista de una tierra de apariencia inexplorada reforzaron el impulso animal. 

lunes, septiembre 04, 2023

Ojos Bien Cerrados

Es curioso que hasta hoy la vida me haya puesto éste título en frente; Refiere a mi nada trágica pero llena de luz experiencia de crecimiento. Pareciera que todo lo vivido hasta ates de hoy formara parte ahora de lo que yo llamo el Abismo del Subconsciente, un lugar de profundidad tan infinita como la imaginación misma, pero a la vez tan superficial como un pensamiento recurrente.
La elección o impulso de cerrar los ojos podría manifestarse en nosotros de una manera tan instintiva como intencional y a menudo es manifiesta en situaciones que involucran "Picos" de emoción. Los resultados suelen ser ambivalentes y caóticos pero a menudo y después del duelo, justos.
En el sentido de que ya todo estuviese escrito y formase parte del infinito y repetitivo fractal de patrones de comportamiento y juego de roles, cada instante del presente pareciera gozar de una particularidad inexplorada que con mesura nos lleva de a poco a la siguiente reinterpretación, pero ahora con diferentes personajes tan similares como distintos que los anteriores, y viejas conexiones neuronales reaparecen con nuevas amplitudes de intensidad. 
La naturaleza animal del individuo a menudo pareciera conflictuar "El desbaste del temperamento" si solo se le mira con un exagerado análisis como se ha venido haciendo, pero a menudo termina favoreciendo el pensamiento mismo desde ambas perspectivas, trayendo consigo incalculables combinaciones químicas en el cerebro. 
Imposible leer el instinto frente a la naturaleza acompañada de energía sexual, pareciera que millones de años hicieran frente a un solo instante y el manejo del mismo penda del hilo de recordar el futuro mismo. 
Así pues es que desfavorecidos en primera instancia, recorremos a tientas pero con todos los demás sentidos alertas la simulación de la compañía, conscientes de que todo y nada es posible a la vez pero esta vez pareciera diferente como siempre, pero igual a la anterior. 

   




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